
Quiero que llueva; quiero sentir esa brisa fría dándome besos esquivos en mi mejilla mientras miro con ojos diferentes para recordarme que está viniendo el tiempo que me pone bien. Y si tan solo esa linda estación llegara mas rápido estaría mejor de lo que me pone el tan solo pensarlo.
Últimamente mi cuerpo se acostumbra a lo que ahora es, a lo que hace para conformar lo que antes no era. Mi alma está más frágil, más alejada de todo quizás y eso me inunda de una plena alegría pese a no poder sentir ese regaloneo diario que antes tenía, pero bien, es algo que necesito; necesito andar por las calles sola, intentar pensar en mí, mirar desde una perspectiva desemejante el mundo, sentir que no pertenezco aquí y volver a sentir ese miedo que me ha dado siempre el crecer, el ya no sentirme como una niña, quiero volver a ser la que se impresionaba con todo.
Una vez más necesito de un "algo" que le de un rumbo diferente a mi vida, mientras me lleno de nervios, cambio mi voz y comienzan a pasarme cosas en mi hermetismo masoquista.
No hay comentarios:
Publicar un comentario