lunes, 7 de noviembre de 2011

Tarde de Domingo

El viento entre mis manos, casi temblando, caigo más bajo sin algo que me detenga. Con el pasar de las horas estaré en el mismo asiento contigo y volveré a recaer en el sueño de tus besos. Mientras veo pasar gente, caminan con disciplina libros contándome mil historias, pero ninguna como la de nosotras. Entonces reposo mi cuerpo para estirar fibra por fibra lo que siento, mientras me rodeo de pureza y de la sombra que me entrega aquella incertidumbre de no saber que hacer.
Es fantástico pensarte a cada instante, que irresistible no tomar de tu mano… hacerte cada día más mía. Que curioso oír sin lograr escuchar algo más que tu voz, asombroso es poder estar en medio de esta tormenta y que seas tú el norte más claro que he tenido nunca.
El viento entre mis manos, casi temblando, caigo cada vez más en ti…

* Aún más claro: "En las buenas y en las malas" C=
 


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