sábado, 27 de abril de 2013

Cartón






A veces creo no vivir lo suficiente, a veces necesito volar alto y sentirme infinita, otras veces como casi todos los días necesito centrarme en mí y volver aunque sea un ratito.
Los días han pasado lentos, con ires y venires, con alegrías  y tristesas, pero hoy es hoy. Estoy tan rodeada de gente que a la vez hacen que me sienta alejada de todos y por sobretodo sola. Ha sido extraño este tiempo, sigo y continuo sin avanzar ni un centímetro, es que ella era la que me daba las ganas de continuar, de creer que todo iba a cambiar, y por sobretodo, que me esperaba una vida mejor. Hoy que no está y que sé que no estará estoy en la búsqueda de eso, de las ganas de poder salir adelante, pero es difícil porque no tengo ningún pilar que me sostenga y que me abra paso para continuar. Hoy sólo sé que estoy sola y que la vida sigue, que el tiempo pasa y que nada ni nadie se detiene.
Sí, la extraño, pero sé que ella está bien, está feliz y eso es lo importante. Yo cada día tengo más claro que le hice mal, que nunca la hice feliz, que todo mi esfuerzo no valió la pena, pero pese a eso estoy tranquila porque siempre di todo lo que tuve y lo que no también. Hoy, a diferencia de todos los otros días entiendo que ahora es otra etapa, una mía, en la cual tengo que aprender a sostenerme sola, pero por sobre todo a perdonarme por cada error que he cometido, por cada falta que le he hecho a mi corazón, a mi mente y a mi cuerpo. Tengo que perdonarme por tratar de dar pasos hacia atrás. Hoy le diré que no a todas ellas porque hoy seguiré acostada pensando en mí.
No sé qué pasó, ni cuál fue el error, ni en qué momento dejamos de brillar, pero quiero creer que lo hubo, y aunque me encantaría volver a acurrucarme en ella no se puede, ni se quiere. Lo sé, me lo repito porque me quiero perdonar, porque sé que la falla que produje fue tal que acabó con todo, con la única familia que he tenido. Quiero perdonarme por tantas cosas, por la familia que tengo, por mis errores, por mi orgullo, por mis palabras falsas, por dañar al resto, por querer ser alguien que nunca he sido, por amarla como jamás había amado.
El lunes es el día clave, estarán los dados puestos para la suspensión de la carrera y para irme sola al sur a vivir. No, no quiero, pero ya no está esa personita que podía poner mi mundo patas pa’ arriba y pintar las nubes de colores, y a la vez hacerme aterrizar… Como me gustaría sólo un abrazo por último por la despedida. 
Ah, una última cosa, siempre supe que no era la mujer perfecta, pero me enamoré hasta de tus imperfecciones, y así siempre creí que era mi complemento imperfecto.

*Desconocidas...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Las cosas pasan por algo en la vida, todo, lo bueno y lo malo...lo importante es aprender de eso. Quizás ella no está bien, en el fondo creo que es muy difícil saber eso, quizás no le hiciste mal, quizás también siente que no tenía por qué terminar así...en fin. Por favor no te detengas, sigue caminando.