lunes, 8 de agosto de 2011

Mientras suena The Doors


Estaba tirada entre la alfombra y la baldosa fría, abrió los ojos gastados que aún parecían estar dormitando, su cuerpo se compuso al unísono de las pitiadas que yo le pegaba a aquel placer culpable, entonces volvió a hacerlo sin ningún remordimiento y sin que se lo dijiese. En la radio sonaba The Doors, su cuerpo se comenzó a mover al ritmo de Break On Through, luego vino lo de siempre. Estaba otra vez tirada a mí lado rodeándome con su cuerpo y sus manos.

*Volver o no, he ahí el dilema!


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