Entonces
leí:
“No
existe un don específico que me haga creer en tu omnipresencia en el fondo de
mi corazón, y sin embargo lo eres todo. No es que quiera pasarme la vida
contigo, es que quiero que la vida se me acabe en cuanto ya no estés a mi lado.
No quisiera llenarte de palabras bonitas para que te enamores un poco más de
mí, simplemente quiero amarte a cada instante. No necesito caminar de tu mano,
pues prefiero saber que mágicamente nuestros corazones se unieron desde que
dimos ese sí. Eres tú quien le dio vida al mundo en el que siempre quise vivir,
ese que fuí conformando (sin saber) desde que llegaste a mí y así, creé más que
un mundo paralelo el mayor sentimiento de amor que he tenido.
Eres
tú quien quiero que me regale una serenata, a quien le aceptaría un ramo de
flores o un chocolate para ser un poquito más dulce. No me importa no tener un
orgasmo, pues sólo con un abrazo tuyo obtengo el placer más inmenso, que no es
más que el sentir que estás conmigo. Ni necesito que me regales una sonrisa
para saber que está todo bien, pues se que con tu sola existencia es todo
perfecto. No necesito creer en algo por que ya creo en ti; y sí, necesito
amarte un poquito más. En fin, no quiero un buen amor; te quiero a ti así tal
cual eres.”
* Feliz y con más fe C=
No hay comentarios:
Publicar un comentario